Si te interesa la gimnasia ocular, este es tu post.

Pasamos mucho tiempo sentados en la oficina con la mirada fija en el ordenador y es por eso por lo que la mayoría en nuestro tiempo libre vamos al gimnasio o hacemos algún tipo de deporte para ejercitar nuestro cuerpo. Pero casi nunca nos acordamos de ejercitar nuestros ojos, y eso es un error.

¿Gimnasia ocular?

Tenemos un total de doce músculos en el globo ocular, y estos músculos oculares también necesitan entrenar. Los objetivos al trabajar estos músculos son distintos a los que conseguiríamos con un entrenamiento corporal común. Por ejemplo, al entrenar para una carrera o cogiendo pesas lo que hacemos es aumentar nuestra resistencia para que en cada entrenamiento posterior poder correr más kilómetros o poder levantar más peso. En el caso de los ejercicios oculares lo que conseguiremos es descansar y mantener una buena visión. Si tenemos miopía, presbicia o algún otro problema de vista nunca podremos restaurar nuestra buena visión con ejercicios, pero si es recomendable realizar alguno de estos ejercicios cuando notemos nuestros ojos cansados.

El cuello es la base

Las tensiones en el cuello también afectan a nuestra visión. Suelen producirse por causas ortopédicas como malas posturas o movimientos de compensación, causas emocionales como períodos de estrés y causas cotidianas como sobrecargas o rutinas. Podemos realizar ejercicios como los siguientes:

  • Rotaciones circulares de cuello hacia izquierda y derecha con repeticiones lentas sin girar la cabeza 360º, para finalizar intenta tocar tu pecho con la barbilla.
  • Mueve tus hombros hacia arriba, como si estuviera intentando tocar tus orejas, mantén tus hombros unos segundos en esta posición y vuelve a repetirlo tantas veces como lo necesites.
  • Realiza movimientos laterales de cuello hacia la izquierda y la derecha. Para ello fija la vista en un punto y mueve tu cabeza como si quisieras apoyarla en tus hombros.

Movimientos de ojo

Como hemos comentado antes, nuestros ojos suelen estar la mayor parte del tiempo enfocados en un punto fijo, ya sea este la pantalla de un ordenador o de un móvil. Mantener nuestros ojos en esta posición fija hace que el nervio óptico pierda capacidades y se quede anquilosado. Existen otras actividades muy comunes en las que nuestros ojos también se quedan fijos, como mirar a una pizarra durante una clase, leer o ver una película en el cine.

Para evitar esto debemos hacer ejercicios en los que disfrutemos de todo el campo visual. Con la espalda recta, sentados sin mover el cuello, miraremos hacia la izquierda y la derecha repetidas veces. También podemos hacer ejercicios de acomodación, en los que enfoquemos nuestra visión en diferentes distancias, moviendo un libro que tengamos e intentando leerlo en distintas alturas o mirando cerca y lejos en un paisaje. Cuando ya tengas experiencia realizando estos ejercicios visuales podrás probar a hacer círculos con los ojos.

Parpadeos y guiños

Parpadear es el ejercicio más rápido y sencillo que podemos realizar, pero es muy efectivo en momentos en los que no tengamos mucho tiempo para hacer otro tipo de ejercicios.
Además, cuando el ojo está enfocado durante mucho tiempo en algo fijo, como puede ser la pantalla del ordenador, este parpadea mucho menos, lo que provoca la sequedad de la superficie del ojo.

  • Parpadeo rápido. Este ejercicio es la manera más natural de lubricar tus ojos, si tienes problemas de sequedad ocular es muy recomendable hacerlo con asiduidad.
  • Parpadeo lento. Este movimiento es más aconsejable hacerlo al comenzar el día o al final de la jornada. Aunque también puedes realizarlo cuando notes que has forzado demasiado la vista y necesites relajarla. Cierra y abre los ojos despacio manteniéndolos cerrados al menos durante cinco segundos, así relajarás los músculos oculares y activarás la circulación.

Por último, no podemos olvidar que los músculos de alrededor de nuestros ojos también necesitan ejercicio. Guiñando los ojos conseguimos fortalecerlos. Podemos hacerlo con suavidad o con más fuerza, alternando el ojo izquierdo y el derecho, y más tarde con ambos a la vez.

Es importante recordar que, aunque estos ejercicios ayuden a mantener la salud de tus ojos, no reparan las lesiones oculares y no son sustitutos de otras formas de protección de los ojos como el uso de colirios o gafas de sol con protección. Ante cualquier problema ocular, es importante acudir a tu óptico de confianza para recibir la mejor recomendación y tratamiento.

Te invitamos a pasar por La Gafería y resolver tus dudas sobre la gimnasia ocular.

Fuente: Essilor.