La semana pasada descubrimos cómo percibimos los colores, y avanzamos que, si los mecanismos para verlos están alterados, tendremos una disfunción en la percepción del color, es decir, tendremos daltonismo.

El daltonismo es una afección en la cual no se pueden ver los colores de manera normal. También se conoce como deficiencia de color. En el daltonismo generalmente la persona no puede distinguir entre ciertos colores. Con frecuencia no distinguen los verdes de los rojos y, a veces, los azules.

Esta afección fue descubierta por el químico inglés John Dalton (1766-1844). Desde muy joven, Dalton descubrió que padecía una discromatopsia porque confundía los frascos de reactivos en los experimentos. Otra muestra de su problema de visión fue que para ir a conocer al Rey Guillermo IV lució una vestimenta roja, un color nada habitual para un hombre de su discreción. La razón es que él la veía de color gris oscuro. Esto le llevó a indagar a fondo en su propio problema.

Existen distintos tipos y grados de daltonismo según la causa que lo produce:

  • Acromático o monocromático. Ocurre cuando en la retina no hay conos o éstos no funcionan. Los bastones son la única fuente de información y la visión es en blanco y negro. Es el caso más severo y minoritario de daltonismo.
  • Dicromático. Se produce si sólo funcionan o están presentes dos tipos de conos en el ojo. Existen tres subtipos, dependiendo de qué tipo de cono falta o falla:
  • Protanopes: deficiencia de color rojo
  • Deuteranopes: deficiencia de color verde.
  • Tritanopes: deficiencia de color azul.
  • Tricromático. El ojo tiene los tres tipos de conos, pero percibe los colores alterados. Es el daltonismo más usual y suele plantear problemas de percepción cromática similares al daltonismo dicromático pero en menor grado.

La trasmisión genética del daltonismo está ligada al cromosoma X, por lo que las mujeres, al tener dos, son menos propensas a padecerlo, en concreto podemos hablar del 1,5 % de los hombres frente al 0,5 % de las mujeres.

El diagnóstico del daltonismo se realiza mediante pruebas visuales. La más común es el test de Ishihara, compuesto de 38 láminas en las que se encuentran números insertados para su identificación.

No hay ningún tratamiento para el daltonismo congénito. Generalmente no causa ninguna discapacidad apreciable. Sin embargo, hay lentes especiales que pueden ayudar.