Cuando nos pican los ojos, la primera reacción que nos sale es llevarnos las manos hacia ellos y frotarlos en busca de alivio. Sin embargo, esto puede ser peligroso. Además, aunque parezca lo contrario, no funciona, si no que se intensifica porque produce la liberación de histaminas.

¿Qué problemas puedes tener si te frotas habitualmente los ojos?

Aumenta el riesgo de infección. Tocarnos los ojos con las manos sucias aumenta el riesgo de padecer infecciones como la conjuntivitis. Si tiene las manos recién lavadas disminuye mucho el riesgo, pero, ¿quién se lava las manos para frotarse los ojos?

Produce ojeras. Frotarse los ojos puede romper los pequeños vasos sanguíneos que los rodean, produciendo esas ojeras que dan al rostro un aspecto cansado. Además la piel de los párpados es muy fina y delicada y puedes provocar la aparición de arrugas y muestras de envejecimiento antes de tiempo.

Riesgo de lesión. Una de las principales razones de llevarse las manos a los ojos es que algo ha entrado en ellos. Si tienes una partícula extraña, moverla y presionarla es la peor forma y más peligrosa de intentar deshacerte de ella. La lágrima intentará sacarla y si no siempre puedes ayudarte de unas gotas de suero.

Daños a largo plazo. Estudios médicos demuestran que friccionarse los ojos de manera crónica puede adelgazar la córnea, lo que aumenta las probabilidades de sufrir una patología llamada queratocono.

Si te pican los ojos intenta aguantar a que cese o ayúdate de suero o lágrima artificial para aliviarlo. Y si no puedes evitar rascarte, hazlo, pero con los codos.

Eres de los que se frota los ojos - 1